Juan Diego Flores propuso combatir la pobreza con música
PeriodismoPeru.com 07/02/2012.- El tenor peruano, Juan Diego Flores, propuso disminuir la pobreza entre niños y jóvenes mediante la música, es decir, otorgarles una formación artística mediante un sistema de orquestas juveniles, a las que llamó “Sinfonía por el Perú” y que ya cumple nueve meses de ardua actividad.
“La orquesta va a tener una excelencia y una proyección internacional muy importante. Tenemos incluso invitaciones del festival de Lucerna (Suiza), que ya quiere tener a la orquesta en una de sus ediciones”, señaló hoy Flórez durante una rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Lima.
Explicó que el programa funciona desde hace nueve meses mediante núcleos o centros de enseñanza musical gratuitos, ubicados en las zonas más pobres de Lima y de las regiones de Áncash, Puno y Cuzco. En estos centros, los favorecidos tienen acceso a instrumentos musicales gratuitamente.
Según dijo Flores, la idea de crear “Sinfonía por el Perú”, surgió de un viaje que realizó a Venezuela, donde observó que la vida de los niños y jóvenes cambiaba cuando les entregaban un instrumento musical, esto como parte del programa que dirige el maestro Antonio Abreu.
“Pensar que con la música se pueden cambiar vidas… un niño puede salir de la pobreza, adquirir valores esenciales en su vida, alejarse de las drogas, del crimen y del trabajo infantil, eso para mí fue “mind blowing” (alucinante), me impresionó y dije: “Esto lo tengo que hacer en Perú”", manifestó.
Flores espera que el Estado peruano pueda apoyar el proyecto que él impulsa y darle un mayor sustento y prestigio, a fin de poder recepcionar donaciones de organizaciones internacionales.
Expresó que este proyecto no solo hace que los niños y jóvenes accedan a la excelencia, sino también sus padres y toda su comunidad.
“El niño inspira a su familia, la familia inspira a su comunidad, la orquesta inspira a todos. La orquesta es un orgullo para la comunidad… es un orgullo muy grande y los inspira a ser mejores”, opinó.





